No todo el mundo demuestra cercanía con rapidez
Hay gente que quiere mucho, pero no vive pendiente del teléfono, necesita tiempo para ordenar lo que va a decir o simplemente se satura cuando todo exige respuesta inmediata.
El malentendido aparece cuando la expectativa es invisible
Si una persona interpreta rapidez como interés y la otra interpreta calma como normalidad, ambas pueden salir heridas aunque ninguna esté intentando hacer daño.
Si la amistad importa, conviene hablar del ritmo
No hace falta convertirlo en un drama. A veces basta con decir qué tipo de contacto hace sentir cerca a cada uno y cuándo una respuesta lenta sigue siendo compatible con el cariño.
