El silencio no siempre significa indiferencia
Hay gente que se ordena por dentro tomando distancia, bajando estímulos o quedándose un rato a solas. Si no se entiende eso, es fácil pensar que ya no le importas cuando en realidad solo está regulándose.
Quien busca espacio no siempre necesita más mensajes
A veces lo que más ayuda no es insistir, sino crear un acuerdo claro: cuánto tiempo necesita, cómo avisa que está bien y qué gesto hace sentir cercanía sin invadir.
La cercanía mejora cuando los límites se dicen en voz alta
La relación respira mejor cuando una persona puede pedir espacio sin culpa y la otra puede pedir seguridad sin sentirse exagerada. Lo importante es que ambos sepan leer lo que ese espacio significa.
